Préstamos a corto plazo y largo plazo: cómo amortizarlos

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En qué consiste la amortización de un préstamo

Entre las posibles preguntas y respuestas que nos planteamos a la hora de realizar un préstamo se incluye el concepto de amortización. Amortizar un préstamo es la acción de modificarlo, mediante la realización de un pago anticipado por el cual podamos: o reducir cuotas o reducir la duración de la concesión. Incluso podemos hablar de cancelación total, aunque debido a los gastos de comisión que este hecho conlleva, no es lo más frecuente.

A este término, en cuestiones prestatarias le sigue una denominación según el sistema usado para cada país a la hora de tener en cuenta su puesta en marcha. En el caso de España, usamos el denominado “sistema de amortización francés”, por el cual lo que tenemos que pagar por la suma de capital amortizado e intereses en cada recibo no varía, posibilitando las dos opciones que indicábamos con anterioridad (o reducir plazos o reducir cuota).

Mediante este sistema, lo que estamos haciendo es dedicar los primeros años de duración del préstamo a devolver una mayor cantidad de intereses que cada vez van resultando menores, hasta que los últimos años del préstamo se dedican casi en su totalidad a devolver únicamente lo prestado.

Amortización de préstamos a corto plazo

Debido al sistema de amortización francés, en el caso de los préstamos a corto plazo lo que más nos debe interesar es sopesar si debido a la comisión por cancelación, nos compensa llevarla a cabo o mantener la cuota fija o reducirla. Esto se debe a que un corto plazo hace que no resulte rentable reducirlo, pues llegado a un punto de reducción, podríamos sopesar lógicamente en todo caso una cancelación total.

Amortización de préstamos a largo plazo

Distinto es el caso de los préstamos a largo plazo, donde el abanico se abre hasta poder sopesar todas las posibilidades. No obstante, debido a que dedicaremos la mayoría de los primeros años a pagar intereses, puede resultar más recomendable reducir plazo más que reducir cuota ya que cuanto más tiempo estemos expuestos a una deuda, mayor cantidad de intereses tendremos que pagar, por lo que reducir el plazo implicará menor carga financiera.

Qué hacer según el préstamo suscrito

Lo mejor es que vistos en esta situación, planteemos ambas posibilidades a nuestros asesores o prestamistas, ya que según el tipo de préstamo que hayamos contratado, se contemplan unas posibilidades como más beneficiosas que otras.

En el caso de T-Presta, existe una comisión mínima que varía de un 0,5% si realizas una amortización en los 5 primeros años de vigencia, y del 0,25% si lo haces transcurrido este plazo.

En cualquier caso, la amortización es un buen consejo ya que en ambas posibilidades estaríamos hablando de una reducción de intereses, por lo que todo depende también de si somos ahorradores a largo plazo o somos más de pensar económicamente a corto plazo. 

2016-09-16